CALAVERITA VIRTUAL

lunes 2 de noviembre de 2009

Un colega y amigo me envió la siguiente calaverita alusiva a mi persona. Gracias por el detalle desde aquí y antes que la puerta de estos días de difuntos se cierre y me quede fuera, vaya para el disgusto de La Pelona y mi admiración sincera para mi compañero de andanzas dolientes (su madre murió poco después de la mía) y literarias.

Valentin escribia su revista,
a las dos de la mañana,
no espantaba ni pedía,
una columna editaba.

Y Antonio le contó
de sus coplas a la muerte,
Pero Antonio no sabía
que se le acababa la suerte.

Y cuando abrió su correo,
viendo la contestacion,
la muerte muy adusta
de su vida jaló el cordón.


Tenga salud caballero.

CALAVERITAS EN ARMONÍA

Publicada originalmente en mi espacio dentro de la red El Rincón de la Armonía, por si no has pasado por ahí, te la comparto aquí ahora que todavía es tiempo.

Es claro que en el Día del Poeta
más de un bardo cedió a la hora,
justo cuando el espanto adora
llamar a la Muerte a su puerta.

En medio de la noche un tintero
dejó de sangrar su herida.
La Parca andaba entelerida
y al frío lo cargó sin pero,

dejando entrever su sonrisa
macabra y burlona al punto
y a la coma y al difunto
que la tinta que traza aprisa

en virtualidad de la Internet
más pronto que tarde seca
la vieja Catrina azteca
con azufroso aliento, ¡oiga usted!

Por ahí en su Segunda Vida
vagabundo nacido en Mayo
busca lote pa'inhumar payo
al Beggar hizo despedida.

Quizá el autor de estos versos
se conduela de su soledad
y ruegue a la santa Trinidad
paz al sepulcro, amor y besos.

Al fin, con sus blogs y sus sedes
De la Vega a la flaca guiña
un ojo y aguarda a la niña
seguro de traerla a sus redes.

Mas he aquí que la huesuda
sabia y gran experta en engaños
al poeta le ordena "¡Fenece!"
y, rompiendo de plano rimas,
con su guadaña al poema agosta,
con sus restos hace composta
y, agradecidos, los gusanos
piden en este Día del Poeta,
a ti dientona que sublimas,
"¡Vuélvenos verbo, oh, pelona!"

Así, más de uno yace hoy
en este campo bien florido.
Allí Melero, junto Fresas,
allende Mary, la Mórelli,
y Miguel y yo... y tú estás.
La Parra envuelve a Rosemarie
en cuyo catafalco se lee
un raro acróstico peruano.

Por el camino del fin yo voy
y arrastrando mi ataúd pido
pizca del amor que profesas,
unas gotas de onfacómeli,
tantita de la armonía que das,
algo de tu fruto de la vid
en vez de la oscuridad que ve
el vivo y presumible hermano.

Calaverita virtual es, sí,
esta telaraña de versos.
Respetuosa tumba de huesos
donde mi verde poesía así.

Asgo entonces esta palabra
y en epitafio la convierto,
en la voz de este vivo muerto
que con pluma y talento labra

un espacio para el buen humor,
un reducto para el buen amor,
catacumba para el mal tumor,
tierra fértil para el ciclamor.

¡ME LLEVA!

sábado 5 de septiembre de 2009

(Poema escrito antes de leer Letanía de la Muerte de Akemi Seiyu, pero publicado a partir de esta. Como todo lo que he escrito desde hace siete meses, lo dedico a mi adorada madre, q.e.p.d.)

Uno no se lleva al morir
nada más que lo puesto,
eso dicen y ahora sé
que tal afirmación es falsa.

En cuanto te fuiste
te llevaste todo
y hoy
el silencio
es mi impuesto.

Cargaste en tu féretro
más que un cuerpo bendecido;
allí iba todo lo mío:
mi origen, mi mundo,
mi hogar, mis secretos,
mis logros, fracasos,
dichas y momentos,
amores, ilusiones,
mi denuedo.

Fuego y viento se llevaron
mi razón de ser,
mi razón para creer,
mi razón de vivir
y en cambio dejaron
esto:
cenizas, espectros, aaaaaaaaaayes,
cantos de cucú nostálgico,
anuncios de días
nuevos siempre
huecos.

Vacío, sin embargo pleno
de soledad pletórico
de silencio ungido
por tu ausencia
siempre presente.

Es mentira la conseja.
Cuando uno muere se lleva
cuando menos algo
aun arrebatando nada.

Pasos, aromas, voces...
Todo.
Todo te lo llevaste.
Besos, abrazos, caricias,
calor, diálogo, entrega.

Hoy apenas quedan
heces, rescoldo, resabios,
imágenes, coss tan inertes
como tú o como yo
ahora.

Mechones, miradas capturadas,
Eso
queda
y el corazón
dolorido, palpitante,
bombeando añoranza.

Me dejaste
(lágrimas)
al por mayor y las risas
te llevaste
al irte sin prisas;
y grimas y desvelos
me trajiste.

Pues aun muerta no te fuiste del
todo tu recuerdo
ése
queda
de cuando me llevaste
acá, acullá no más allá
como ahora
hacia la nada
desde la nada
para siempre.

DESDE LUEGO

domingo 16 de agosto de 2009

Me he quedado gratamente sorprendido y agradecido con aquellos seguidores dispuestos a demostrar mediante el widget de "Seguidores" su interés en este espacio. Pensando en ellos vayan las siguientes líneas con pretensiones poéticas. Espero que, como textos previos, este será de su agrado y lo hallen a su altura.

Luego de lo hablado cara a cara,
luego de la experiencia de conocernos más a fondo,
luego de la fortuna de tenernos de algún modo,
luego de palabras tan agudas como agujas bien plantadas
en el alma surge la comprensión de lo que somos
y así vamos y venimos
luego de cada luego
para encontrarnos en el sitio
donde quizá mañana pernoctaremos.

Bien lo dice Machado, el ya no sé cuántas veces citado
"de mis soledades voy y a mis soledades vengo"
y con filosofía de colinas concentradas
ahora desde la Isla Negra de la melancolía
veo surgir un nuevo hombre.

Sale del barro, se forma con las lágrimas
se pule con el viento poético
bajo las alas y el númen del tiempo.
Se mira en el espejo de un cielo
con altitud de miras y amplia expectativa.
y luego, con luenga mansedumbre
va estirando la fe que lo sostiene
entre el fango de memorias
hacia el vasto universo de cordura.

Luego, la madurez, el umbral ofrecido al infante
y en el cálido abrazo de la madre
tras la sutil caricia de la mano inconsútil
basta una nota
basta un simple "gracias"
para sembrar la tierra con simientes de ternura
que habrán de abrazarse a la ceiba
milenaria protectora del poeta y sus silencios
como otra forma de dar "gracias"
a los seres amados, ya los idos y los vivos,
como otro luego que da pie al presente
con apenas un instante de distancia.

Y luego, el hasta luego se viste de prontitud
y de mañana se disfraza
vestido dentro de muy pronto
para volver, quizá, con la frente enaltecida.

MAMA, CAN YOU HEAR ME?

sábado 16 de mayo de 2009

He publicado poco en este espacio, lo sé. Seguramente algunos conocidos o desconocidos seguidores tendrán razón en reclamarme este hecho. Luego del 30 de enero, fecha determinante en mi vida, más me retraí, dejando pasar si acaso uno que otro desliz literario o pseudo literario, casi ajeno al espíritu de este blog. ¿Qué sucedió el 30 de enero? Falleció mi razón de ser, mi todo, el gran motivo de mi vida, mi compañera, cómplice y más, con quien compartí lo duro y lo maduro desde el primer minuto de mi existencia hasta el último de la suya, literalmente. Me refiero a mi madre.Justificar a ambos ladosSé que a muchos les parecerá excesivo lo dicho. Todos en algún momento de la existencia experimentamos algúna pérdida y al duelo consecuente sigue la recuperación, nada fácil pero natural al fin y al cabo, a menos que una distorsión del alma entorpezca el andar. Mucha gente ha perdido a su madre. Desde este punto de vista no soy ni el primero ni el último. Pero también es cierto que cada quien experimenta el acontecimiento y sus efectos de distinto modo precisamente por los antecedentes que sustentan la relación. Hay hijos a los que la pérdida, aun cuando dolorosa, no deja de ser un momento más de la vida, el momento, ese indeclinable e irrenunciable por que todos hemos de pasar tarde o temprano. Habemos los que sentimos haber sido mutilados en el alma.
Dado que este espacio no está pensado para profusas y profundas disquisiciones que sí he hecho y seguiré haciendo en otros espacios, el ánimo sólo me da para compartir mi sentimiento por ahora con una oración ajena, pero pronunciada por uno de mis más grandes amores. Donde oigan "Papa" cámbienlo por "Mama", donde diga "Father" escuchen "Mother". Sé que podrían esperar mejor una poesía mía, luego de atender al video, debajo cumpliré sus expectativas. No me podrán negar que hay veces que las palabras de otros expresan y retratan mejor, total y cabalmente lo que uno siente desde el fondo del corazón, aún mejor que las palabras de uno mismo; y la música para eso se pinta sola.
A últimas fechas, con tres meses de dolor a cuestas, he vuelto a vivir entre y dentro y desde la poesía como hacía mucho no me pasaba, lo mismo en las letras de la canción popular como en la resultante de la propia creatividad (sin adjetivos), y esto gracias a ella, a mi madre quien, desde donde está, me dicta palabras frescas, versos dulces o terribles, siempre cargados del amor que nos fundió en uno para la eternidad.




TUS MANOS
(a mi madre) 13 de marzo de 2009

Tus manos ahora son de otra sustancia
no son tersas
no son tibias
no acarician ni consuelan
Tampocos son las frías señas
que sustuve por instantes
repetidas veces
entre el último momento
y el final ardiente.

Tus manos son ahora de otra sustancia
me devuelven la poesía
y la reclaman para sí completa
sostienen al soneto
y liberan al verso
hacen justicia obligándome
amorosas
a romper mi mórbido silencio

Ahora de otra sustancia son
tus manos, tu cabello y tu sonrisa
ancladas no en la carne
ni en la fortuna.
Etéreas ya me envuelven
con distintas caricias
si son tersas, se deslizan
siendo tibias me confortan
y en las frías noches
de la nostalgia abrupta
cubren mis ojos
como yo cerré los tuyos
o al menos como intenté,
pues el necio insomnio
del instinto de tu cuerpo
insistía en no perderme de vista;
así también me sucede
al resistirme a que el tiempo
vaya borrando inmisericorde
tu precioso recuerdo.

De otra sustancia tus manos son
ahora que no puedo estrecharlas
cuando no me abrazan
más que en sueños
cuando no cocinan
nuestras tertulias vespertinas.

Tus manos se me han hecho polvo
como toda tú y así, cenizas,
han enterrado mi afán
en el diminuto jardín japonés
de tu mausoleo personal,
ese que mis manos,
de otra sustancia más mundana
en tu homenaje construir planean
cual distintivo único nicho
de instalación in memoriam.